Uso en común de hardware y software
Con el uso en común de hardware y software, los usuarios de cada estación de trabajo no necesitan tener sus propias impresoras o periféricos conectados directamente, sino que se puede hacer uso de ellas en común, ahorrando lógicamente gastos en material.
Además, el uso del Software compartido permite que una aplicación sea usada desde distintos puestos de trabajo, lo que desemboca en una mayor productividad.